Por Leandro Esteban Cerisola, Contador Público Nacional (UBA) · Actualizado el · 1 min de lectura
Es una de las preguntas más frecuentes de quienes empiezan a facturar. La respuesta corta: la ley permite hacer los trámites del monotributo por tu cuenta. La pregunta útil es otra: qué ganás si lo hacés con un contador.
Lo que podés hacer solo
ARCA tiene un portal pensado para que cada monotributista gestione lo básico: inscribirse, emitir facturas electrónicas, pagar la cuota mensual y recategorizarse. Si tu actividad es simple y tenés tiempo para seguir las novedades, es posible hacerlo sin ayuda.
Dónde suma un contador
- Elegir bien la categoría desde el inicio. Una categoría mal elegida se paga después, con diferencias e intereses.
- Elegir la actividad correcta. Define cómo se calcula tu cuota.
- Anticiparte a cada recategorización, en enero y en julio, con tus números ya revisados.
- Saber cuándo te conviene pasar a responsable inscripto, y planificar el cambio en el mejor momento.
- Resolver lo inesperado: una intimación, una deuda vieja o un error en la inscripción.
Cuándo conviene sumarlo
Un contador es especialmente útil si:
- Recién empezás y querés arrancar con todo en orden.
- Tu facturación está creciendo y te acercás al tope de tu categoría.
- Vendés en varias provincias o tenés más de una actividad.
- Preferís dedicar tu tiempo a tu trabajo y no a los trámites.
Lo que ganás
Más allá de los trámites, ganás tranquilidad: saber que pagás lo justo, que tus vencimientos están al día y que tenés a quién consultar cuando aparece una duda.
En el estudio acompañamos a monotributistas de Recoleta y de toda CABA, con un seguimiento cercano y un presupuesto claro desde el primer mensaje. Mirá cómo trabajamos con el monotributo o de qué dependen los honorarios.
